Bolitas de dátiles y frutos secos sin horno

Ilustración de un paisaje

Las bolitas de dátiles y frutos secos son de esas recetas que se hacen casi sin cocinar y que gustan a casi todo el mundo. Se trituran los ingredientes hasta obtener una pasta pegajosa, se forman pequeñas bolas y se pasan por coco rallado, cacao o sésamo. Sirven para acompañar el café, para la merienda de los niños o para una bandeja de postre en una reunión. Y son un regalo sencillo de hacer y de guardar.

Elige dátiles blandos y sin hueso, y frutos secos como almendras, nueces o avellanas, frescos y sin señales de rancio. Si los frutos secos están tostados, mejor todavía, porque tienen más sabor. Tritúralos en una picadora o con un mortero hasta que la mezcla se pueda amasar. Sigue una receta de confianza y ajusta la textura con paciencia, sin añadir de golpe líquidos ni más azúcar de lo necesario.

Formar y guardar

Con las manos limpias, toma pequeñas porciones de masa y forma bolitas del mismo tamaño. Pásalas por coco rallado, cacao en polvo, sésamo, cacahuetes picados o canela. Colócalas en una bandeja con papel de horno. Si la masa se pega a las manos, humedécelas ligeramente. Trabaja sobre una superficie limpia y lávate las manos antes de empezar, y de vez en cuando durante el trabajo.

Guarda las bolitas en una caja bien cerrada, con papel de horno entre las capas, en la nevera. Consúmelas pronto, porque al no llevar conservantes, no duran tanto como las que se compran. También puedes congelarlas en una caja cerrada y sacarlas cuando las necesites. Si huelen raro, tienen moho o están húmedas o pegajosas de un modo extraño, deséchalas. Etiqueta la caja con el contenido y el mes.

Para regalar, coloca las bolitas en cápsulas de papel dentro de una cajita, y ata un lazo. Escribe los ingredientes en una tarjeta y avisa de que contienen frutos secos, porque hay personas alérgicas. Indica también que se deben guardar en la nevera. A los niños les gusta ayudar a rodar las bolitas, y a los mayores les encanta recibirlas. Así se convierte en una actividad para hacer en familia, sencilla y alegre.